
Para comenzar el tema que me ocupa hoy me gustaría hablar sobre el apego y como éste puede estar relacionado con cómo nos tomamos el equivocarnos. Este concepto que está en auge en los últimos tiempos viene a ser la relación que el niño, desde que nace, tiene con su cuidador más cercano. Según el psicoanalista John Bowlby el apego seguro es aquel en el que el niño siente la confianza, el apoyo, y la posibilidad de acudir a su cuidador (madre, padre o persona a su cargo) con toda la seguridad de que éste estará ahí y le ayudará en la difícil tarea de descubrir el mundo, pudiendo alejarse sabiendo que en cualquier momento que lo necesite puede volver a la seguridad de sus brazos. Dependerá de la manera en que éstos interactúen entre sí para que el infante desarrolle en mayor o menor medida la seguridad necesaria para afrontar el mundo que le rodea.
Equivocarse forma parte de nuestra vida desde el primer momento en que tenemos contacto con el mundo exterior, exploramos el entorno errando para conocer lo que nos rodea y a nosotros mismos. Desde que nacemos estamos expuestos a miles de situaciones que nos hacen formarnos como personas, junto con nuestra figura de apego. Salimos al mundo con la intención de descubrir y mejorar sabiendo que quien nos cuida está ahí para darnos protección y seguridad si en algún momento nos sentimos perdidos o frustrados. Hemos de saber que podemos fallar, que no pasa nada si algo nos sale mal, que podemos volver a empezar y que en esos casos nuestras figuras de apego nos darán el consuelo necesario para seguir intentándolo, para levantarnos y comenzar de nuevo la tarea que se nos resistió en el primer intento, a veces incluso segundo o tercer intento.
Una vez nos sentimos preparados para adentrarnos en el sistema educativo hemos de tener en cuenta una serie de términos importantes que nos ayudarán a adquirir de mejor manera los nuevos conocimientos y que bien utilizados podremos usarlos fuera del mundo educativo, es decir, en la vida propiamente dicha.
En educación, cuando un docente se presenta ante un nuevo curso es importante conocer a sus alumnos, y no solo me refiero a personalmente, que también, sino a qué éstos traen previamente, qué conocimientos tienen adquiridos de los años anteriores y a partir de ahí comenzar a construir los nuevos, contribuyendo así al aprendizaje significativo. Crear desequilibrios que hagan que el pupilo sea más rico en conocimiento y en herramientas capaces de ayudarle a resolver, cada vez mejor, las nuevas tareas.
Una vez hemos aclarado el punto de las ideas previas y que las conocemos, existe el término ZDP (Zona de Desarrollo Próximo) que trabaja a partir de los conocimientos ya adquiridos y sitúa a los nuevos contenidos en un nivel de dificultad acorde con cada alumno, es decir, accesibles pero que requieran un esfuerzo. Gracias a que el aprendizaje será significativo los alumnos tendrán su propia visión de lo aprendido y le darán sentido. Los conocimientos no se quedarán como un mero montón de ideas sin sentido, sino que pasarán a formar parte de ellos, y de ahí podrán darles uso en el día a día.
Desde mi punto de vista en la vida fuera de las clases regladas es lo mismo, aprendemos a partir de lo que conocemos, descubrimos en base a las ideas que tenemos formadas y desde ahí, a través de las vivencias de la vida, de debates, de conocer a personas diferentes con opiniones distintas, de leer, de la propia experiencia de la vida... todos aquellos pensamientos que ya creíamos tener creados se ponen de manifiesto y se enfrentan a ideas nuevas, a otros contenidos que nos pueden ayudar a mejorar y a ampliar nuestra forma de ver la vida. Todo esto nos beneficia, ser capaces de rectificar, de estar abiertos a otras formas de pensar, de errar y de aprender no sólo de lo externo sino que, con más inri, de nosotros mismos, de nuestros propios conocimientos y enseñanzas previas poniéndolas de manifiesto ante nuevos inputs que podamos encontrarnos en el camino que es la vida.

Decía el poeta británico Alexander Pope "Errar es humano, perdonar es divino, rectificar es de sabios", y así es, para poder rectificar hay que equivocarse, a lo largo de nuestra vida cometemos cientos y cientos de errores pero la importancia no la tiene ese ínfimo fallo, sino lo que viene tras él, el aprendizaje que obtenemos tras darnos cuenta que siempre existe una segunda oportunidad, que podemos hallar un plan B que nos ayude a crecer, a aprender de aquello que no queremos repetir. Para ello hay que ser muy consciente de lo que hacemos, de cómo nos movemos, del por qué lo hacemos.
No se trata de no fallar, no se trata de hundirnos si algo no nos sale como esperamos, se trata de conocer en qué nos equivocamos la primera vez, analizar el por qué, e intentar coger otros caminos que nos hagan alcanzar nuestro objetivos con la ventaja de haber aprendido del pasado, de haber sido capaces de no hacer lo mismo otra vez, pues aquel que conozca su historia estará destinado a no repetirla.

Me ha encantado el tema. Como bien dices el apego es una de las cosas más importantes en la vida de todo niño, ya que gracias a esa persona (padre, madre o tutor) nos tomaremos los errores de una manera u otra. Si se trata de una persona que te deja elegir y cometer tus errores y luego te anima a volver a intentarlo es genial para la confianza y la forma en la que el niño se va a tomar la vida.
ResponderEliminarComo siempre cada vez que leo tu opinión con respecto a como estar organizada la escuela en España no puede de dejar de asentir... Sería muchísimo más productivo con ritmos de aprendizaje.
El profesor tiene la ardua tarea de hacer un currículo que se ajuste a todos los niveles para poder crear nuevos conocimientos en todos y cada uno de sus alumnos. Y es uno de los muchos desafíos que tiene un profesor.
Como recalcas es importante que aprendamos fallar, ya que si lo hacemos aprenderemos del error y como hacerle frente hasta conseguir lo que se quiere. Es una de las cosas más importantes que puede aprender una persona.
Personalmente este post me ha venido genial hoy. Es preferible tomar tus propias decisiones y equivocarte, ya que de esa manera te has equivocado tu y solo tú puedes solucionarlo a tomar hacer las decisiones que toman otras personas por ti porque si te equivocas ¿cómo encontraras la solución ante un problema que no has elegido tú?
Como siempre me ha encantado tu forma de escribir sobre el tema y la manera de exponerlo con ejemplos y datos. Ya estoy deseando que publiques la siguiente entrada como una buena fan que soy... ya me estoy comiendo las uñas jajajaja
"Está permitido tropezar con la piedra y caer... lo que no está permitido es cogerle cariño a la piedra"
Me hacía ilusión poner esta frase ya que dice mucho a la hora de equivocarse y como reaccionamos después.
Un beso
María