La gran labor que comienza en ese entorno cercano nuestro puede y debe extrapolarse a la escuela, ya que ésta también juega un papel fundamental en el desarrollo del niño. Mediante dinámicas y juegos se pueden fomentar valores que sirvan de base para ayudar a las personas a tener una mayor amplitud de miras.
En las aulas son tan necesarios
los conocimientos de lengua, matemática o inglés, como el aprendizaje de valores
y herramientas que nos ayuden a crearnos una propia opinión de las
circunstancias. Es importante recodar que los últimos estudios apuntan a cómo la inteligencia emocional influye
determinantemente en los logros académicos y laborales.
Podemos trabajar activamente temas como el maltrato animal, el de género, las desigualdades económicas y sociales en el mundo, las guerras... concediendo a los alumnos tiempo para investigar, para buscar información, se pueden ver las diferentes maneras organizar los grupos de trabajo, pueden exponer los trabajos mediante murales,
PowerPoint, vídeos... y así explicar a los compañeros los diferentes puntos de
vista. Esta actividad que puede ser organizada a gusto del profesorado según
los criterios que se acuerden para cada tema, edad, grupo… es ideal para abrir
debates en clase sobre las diferentes opiniones que tenemos, las cuáles se
pueden llegar a poner en desacuerdo con otros compañeros o incluso con uno
mismo, llegando a crear nuevos pensamientos más ricos en fundamento y en
calidad. Existen otras alternativas que podemos utilizar para crear un ambiente
y un aprendizaje más significativo y vivencial, por ejemplo podemos crear
debates en clase sobre temas generales que nos importan (las nuevas
tecnologías, deportes, hobbies, personajes famosos…), se puede también crear
una función de teatro sobre algún tema del que queramos conocer más (una obra que
ya esté escrita o realizarla en clase nosotros mismos desde el principio),
podemos realizar un mural entre todos donde se refleje el tipo de convivencia que
queremos tener y colgarlo en un lugar visible del aula, incluso es beneficioso buscar
momentos de pausa para relajarnos y controlar los niveles de exaltación…
Según lo que establece uno los
pilares de la educación contemporánea la escuela ha de adaptarse al niño. En
una educación inclusiva se respetan las diferencias individuales, entendiendo
que lo normal es ser diferente y que de ello nos enriquecemos. Se define respeto como una
consideración a las personas de que se merecen ser tolerados y tenidos en
cuenta por el mero hecho de existir. Y si en ocasiones no tenemos esta idea muy
presente podemos recurrir al origen de que con volver a mirar con un poco más
de intención se puede llegar a entender las opiniones ajenas.
De todos es conocida la expresión “el respeto hay que ganárselo”, lo que para mí reflejan estas palabras es que es un derecho en el que todos estamos involucrados pero debemos ser conscientes de que hay que conservarlo. Todo ser humano, animal u objeto es digno de ser respetado, pero recuerda, puedes perder el respeto que te procesan. Hay personas y actos en el mundo que nos rodea que nos resultan difícil de respetar.
Ser constantes a la hora de
relacionarnos con asertividad es una ardua tarea que implica conocer nuestras
necesidades, comprenderlas y aceptarlas. Por si eso fuera poco, también
conlleva escuchar las preocupaciones del otro y ser capaces de hacernos ver sin
violencia ni agresividad. El problema surge cuando nos enfrentamos a la
realidad del día a día, cuando salimos al incontrolable y poco predecible mundo
que nos devuelve reacciones tan dispares como personas y lugares existen.
Somos nosotros mismos los que
gracias a la educación, al aprendizaje, a la interacción con otros y a nuestro
propio mundo interior los que tendremos que vivir con nuestras propias
convicciones. Es importante recordar, mirando atrás en nuestra historia, cómo
aprendimos nosotros este valor, qué ejemplo nos dieron aquellos que nos
educaron, qué opiniones hemos creado nuestras y cuáles parecen más impuestas.
Respetar al otro significa en sí respetarse a uno mismo. Conocer ese
respeto propio nos permite relacionarnos con asertividad hacia los demás ya que
podemos demandar nuestras necesidades dotándoles de la importancia que tienen
para nosotros y entendiendo pues la de los demás.. El respeto hacia uno mismo
es entender la libertad del otro de ser, de existir.

Sabes que, a veces, me da miedo pensar...pero leerte me ayuda. Gracias
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